San Agustín un paraíso de Estados Unidos en Florida

La ciudad colonial de Saint Augustin está situada al sur, apenas a una hora de Jacksonville y en la costa de Florida conocida como Ponte Vedra, tiene el honor de ser la ciudad continental más antigua de Estados Unidos que se conserva y se ha mantenido habitada e intacta en el tiempo.

San Agustín es uno de esos lugares en los que puede pasar unas vacaciones muy especiales. Todo en ella se vuelve historia y le remite a la época de Ponce de León y de San Agustín de la Florida. Los hoteles tienen gran atractivo y encanto, y en sus calles encontrarás restaurantes estupendos con un ambiente íntimo y elegante. Es un lugar ideal para visitar con alguien especial.

Ubicada sobre una península rodeada de un par de islas arenosas conectadas por puentes y pasear por sus calles, es como caminar por un pueblo castellano traspuesto en un ambiente de luz mediterránea y vegetación casi tropical.

El Colonial Quarter, un conjunto breve y apretado de calles con casitas bajas, muchas de ellas arracimadas en torno a patios interiores, dan pie, estómago y espíritu a numerosos restaurantes y bares que no acostumbran a cerrar pronto por la noche.

Cuenta con magníficos pubs irlandeses, hasta restaurantes a la cocina de estilo español (el Columbia, que trae el pan diariamente de su obrador en Tampa) o latino (Casa Maya). Al visitarlo no se puede usted perder el Parque Nacional de la Fuente de la Juventud.

Por supuesto, hay que probar la carne de caimán, la cual a menudo viene presentada en forma de salchicha o de buñuelo rebozado, como lo ofrecen en el restaurante Santa María, con vistas estupendas en el puerto, frente a una reproducción de un barco pirata, quizás una carabela remozada a lo Francis Drake.

En el centro de la ciudad la animación es constante, el turismo no es agobiante y todo el universo estadounidense se confunde por instantes en la relajación de los días soleados y húmedos de calma espiritual.

El paseo del puerto le deja caminar amablemente hacia los restos del Castillo de San Marcos, desde el que se ve la bahía y su actividad a tiro de cañón. Al fondo se vislumbran los barrios de hotelitos y la arena incipiente de las playas de Vilano Beach a un lado, y del parque estatal Anastasia al otro. Este último merece una visita al atardecer para disfrutar de su infinita extensión arenosa y su inmensa vista al océano Atlántico, desde esa otra orilla, apuntando en el horizonte a las costas europeas.

Lugar de reflexión personal, reencuentro histórico y recreo del alma, San Agustín es un espacio para perderse en La Florida, quizás más conocida por el frenetismo urbano de Miami, los parques temáticos de Orlando, y las llanuras aeronáuticas que usan los nuevos exploradores del cosmos en Cabo Cañaveral.