Las grasas de cocina en la atmósfera pueden afectar el clima más de lo que se pensaba

El trabajo es una colaboración entre el científico atmosférico Christian Pfrang y el químico biofísico Adam Squires.

Las grasas liberadas a la atmósfera por ollas como las freidoras de grasa pueden mejorar la formación de nubes, que tienen un efecto de enfriamiento importante en el planeta.

En un documento de Nature Communications, los científicos demostraron por primera vez que las moléculas de ácidos grasos emitidas durante la cocción pueden formar espontáneamente estructuras tridimensionales complejas en gotas de aerosoles atmosféricos.

El equipo cree que la formación de estas estructuras altamente ordenadas es probable que extienda la vida atmosférica de estas moléculas y afecte cómo se forman las nubes.

El trabajo es una colaboración entre el científico atmosférico Christian Pfrang y el químico biofísico Adam Squires. Pfrang, Profesor Asociado de Química Física y Atmosférica en la Universidad de Reading, dijo:

“Se sabe que las moléculas de ácido graso que recubren la superficie de las partículas de aerosol en la atmósfera pueden afectar la capacidad del aerosol para sembrar la formación de nubes. Sin embargo, esta es la primera vez que los científicos consideran lo que estas moléculas hacen dentro de la gota de aerosol. demostrado que pueden estar ensamblándose en una gama de patrones y estructuras complejas y ordenadas, lo que significa que pueden durar más tiempo en la atmósfera”.

“El impacto total de las disposiciones moleculares sorprendentemente complejas de estas moléculas de ácidos grasos en el medio ambiente es difícil de cuantificar en esta etapa, ya que estas estructuras no han sido previamente consideradas por la comunidad de la ciencia atmosférica: no hay una estimación confiable disponible pero ¿cuánto material orgánico? muestra un autoensamblaje tan complejo en la atmósfera y se necesita urgentemente más investigación”, expresó.

Aunque el comportamiento de las moléculas orgánicas en aerosoles atmosféricos está sujeto a una actividad de investigación actual de alto perfil, tales fases liotrópicas no han sido hasta ahora consideradas por la comunidad atmosférica. Dada la importancia potencial de estas fases se ha demostrado claramente en el nuevo documento, el equipo espera que estos resultados motiven a los investigadores a explorar el impacto real del autoensamblaje complejo en la atmósfera.