Estudio ofrece pistas sobre por qué padres están en contra de vacunar a sus hijos

Un equipo de investigadores afiliados a múltiples instituciones en Estados Unidos, ha encontrado una posible nueva explicación de la renuencia de algunos padres a vacunar a sus hijos. En su artículo publicado en la revista Nature Human Behavior, el grupo describe su estudio, lo que encontraron y por qué creen haber descubierto una nueva forma de cambiar la mentalidad de los padres reacios a vacunar a sus hijos.

Vacunar a los niños ha sido noticia en los últimos años, ya que algunos padres se han preocupado por los posibles efectos secundarios. Algunos padres creen que las vacunas pueden causar autismo. Tales afirmaciones han sido tomadas en serio por los científicos de la salud, y se han llevado a cabo estudios para determinar si pueden ser ciertas.

Hasta la fecha, ninguna evidencia ha encontrado que las afirmaciones sean ciertas, pero todavía existe un grupo de personas que son reacias o se niegan a vacunar a sus hijos. En este nuevo esfuerzo, los investigadores han tomado una nueva mirada al problema para comprender mejor sus razones con la esperanza de que se desarrolle un nuevo enfoque para superar sus preocupaciones.

Para obtener más información, los investigadores enviaron encuestas a 1000 adultos que tenían al menos un niño de 12 años o menos. Se les pidió a los padres que se calificaran a sí mismos en seis valores morales básicos: imparcialidad, autoridad, lealtad, daño, pureza y libertad. Los valores fueron tomados de la Teoría de los Fundamentos Morales, que los psicólogos culturales y sociales han desarrollado para trazar los valores morales a través de las culturas comunes. A cada uno de los padres también se le hicieron preguntas para aprender más sobre sus actitudes hacia la vacunación de los niños.

Al estudiar los resultados de la encuesta, los investigadores encontraron que el 73% de los padres que respondieron tenían pocas preocupaciones acerca de las vacunas, mientras que aproximadamente el 11 por ciento calificaron como vacilante y el 16 por ciento como muy vacilante. Pero el equipo también encontró algo más, aquellos padres con una cantidad de vacilación media eran mucho más propensos a valorar altamente la pureza como un valor moral. Y aquellos padres con un alto grado de indecisión eran mucho más propensos a calificar la pureza y la libertad como valores morales altamente valorados; también eran menos propensos a calificar la autoridad como un alto valor moral.

Los investigadores sugieren que sus resultados indican que los esfuerzos para cambiar las mentes de los padres preocupados por los trabajadores de la salud podrían funcionar mejor si redactaran su mensaje de manera que tomara en consideración los valores morales relevantes.